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¡¡¡Oktoberfest!!!


Entre las diosas de mi panteón pagano hay una que aparece con cotidiana frecuencia  (si, a los que sean neófitos en leer mis piensos les informo que tengo decenas de miles de dioses -femeninos, masculinos, animales y vegetales- uno para cada ocasión, algunos trinitarios y otros vienen dos en cada bolsita). Esa diosa de uso frecuente es la antigua Hathor de los egipcios (aka la vaca sagrada).

Esposa de Ra (el sol) y madre de Horus, Hathor es la diosa del amor, de la alegría, la danza,  las artes musicales, diosa nutricia y -de mayor importancia- santa patrona de la fermentación que hizo posible la cerveza. Por eso se le llama también la “Señora de la llama dorada” o, lo que es lo mismo, la Diosa de la Chela.

El caso es que Hathor tiene en mi mesa un lugar privilegiado y, tras haber hecho hace muchos años mi Haj (peregrinaje obligatorio) a las tres ciudades cerveceras por excelencia (Münich, Viena y Pils), en mi testamento tengo dispuesto que -no menos que a Tutankamón- a mi me entierren con unas “llamas doradas” bien frías por si me da sed en el más allá (el rompopito de las monjas y/o el vinito de consagrar se los dejo a los curas y a los mochos).

Pero al margen de mis gustos culinarios e intelectuales (de gustibus non disputandum -de gustos no se discute- decía Tomás de Aquino), lo importante de la cerveza es que entre las culturas míticas (Mesopotamia, Babilonia, Egipto) Hathor o su equivalente era parte importante de lo que nos hace humanos. No por nada en uno de los textos más antiguos de Occidente -el Poema de Gilgamesh- se cuenta que fueron necesarias siete jarras de cerveza para que el gigante salvaje Enkidu se volviera humano (Comercial: A los que quieran saber más de Gilgamesh los remito al primer capítulo de mi “Búsqueda de la Inmortalidad: Mitos y Religiones del Mundo”).

Entre los egipcios la metáfora es más bonita aún: la Diosa de la Chela nace del Sol (Ra)  y se casa con Horus, el dios que diera a los egipcios la escritura, la música, la danza, y demás alegrías de la cultura (filosofía inclusive si hemos de creer a Hegel -que para producir sus obras solicitó le recomendaran un “pueblito bucólico donde hubiera una buena cerveza”- y a Nietzsche que a, modo de crítica de Hegel solía decir “hay demasiada cerveza en la filosofía alemana”).

Así, la Cerveza es la bebida donde la Naturaleza y la Cultura se hablan al tú por tú y los rayos del sol atrapados en el vaso nos hacen danzar y cantar el placer de estar vivos (¿ya se dieron tiempo de admirar el hermoso cielo de Octubre y sentir el sutil frillito en la piel? Si no, como le dijo la diosa Sidur -equivalente de Hathor entre los mesopotámicos- a Gilgamesh: ¿a dónde vas con tanta prisa? O, desgraciado mortal, ya que estás condenado a morir disfruta al menos el camino.)

Si bien despreciada por los estirados patricios romanos en favor del fruto de la vid, el culto a la “llama dorada” de Hathor tuvo entre los pueblos germánicos del centro europeo sus mayores adoradores. Y este hecho es lo que aún hoy se recuerda con la llamada Oktoberfest o fiesta de la cosecha que marca el fin de las labores del campo y el consumo de una bien merecida chela (de a litro, pa’ que amarre). Pues, como bien dice un proverbio egipcio del 2,200 antes de Cristo, “la boca de un ser humano completamente satisfecho está llena de cerveza”.

Amén, digo ¡Salud!

8 comentarios en “¡¡¡Oktoberfest!!!

  1. Hola Claudia. Como siempre que leo tus artículos me dejan con una sonrisa en los labios y una gran satisfacción en mi mente y espíritu. La grandiosa combinación que logras entre la cultura y la alegría que transmites con esas incontables ocurrencias tan a doc, realmente me hacen FELIZ. Mil gracias por lograr eso. Te admiro muchisisisimo!!!

    1. Uy Tocaya, pues aqui seguimos en campaña para quitarle lo pesado a la cultura y que vuelva a ser ese espacio placentero de reflexion de lo humano. Te veo mañana!

  2. Claudia tienes el don de escribir relatos maravillosos de temas que en apariencia pudieran ser superficiales, pero que escritos por tí se transforman en profundos. Es un placer leerte

    1. Gracias Lorena! Yo creo que todos los temas tienen potencial para mostrarnos la riqueza de la vida humana! Es cuestión de dedicarle tiempo a buscarles el “modo”. Saludox!

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