Vampiros Cibernéticos


45385286Limpia Primaveral

Ya es Marzo y no sé a ustedes, pero a mi el olor a Primavera y el sol perezoso me despiertan las ganas de hacer una limpia, desbrozar terreno, prepararme para la siembra. Y en estos días el objetivo de mis afanes fue my correo electrónico.

Y es que, por una u otra razón, a lo largo del pasado año me suscribí o dejé mis datos en decenas de páginas web: que si compré en Amazon, que me suscribí a un curso, que un blog me pareció interesante y decidí seguirlo…

Puesto que para cada uno de esos “lugares virtuales” yo soy un cliente potencial, mi correo comenzó a llenarse de ofertas, promociones, descuentos, noticias y un largo etc que ni tenía tiempo de leer, ni me dejaba separar el grano de la paja.

Virtual y literalmente mi correo terminó inundado de mensajes basura y, encontrar lo poco que si me interesaba era una Odisea (saludos a mi hermana!).

Para colmo, como en el mito del titán Sísifo, apenas terminaba la tarea de desbrozar el Inbox, cuando ya se había llenado de vuelta.

Así que durante estos días me di a la tarea de revisar el Inbox de mi correo y leer un par de envíos de cada uno de esos lugares.

Si el contenido de esa muestra me era relevante, útil o agradable no tomaba ninguna acción. Pero si el contenido eran ofertas de cosas que no necesito, ideas que no me sirven y/o noticias que no solicité, entonces cancelaba mi suscripción o lo mandaba directamente al Spam.

Porque yo no sé ustedes pero para mí, la vida es demasiado corta como para leer Spam.

Vampiros Cibernéticos

El resultado de mi limpia primaveral es que ahora, cuando abro mi correo, sólo recibo información relevante, útil o agradable y no un montón de porquerías que luego debo revisar y tirar (y, por la naturaleza misma del Internet, en ese proceso uno se acaba “picando” y le destina más tiempo del que tiene).

Si, ya sé que más de alguno estará pensando que estoy exagerando y que parte del “charm” del correo electrónico es que te lleguen ofertas, noticias, promociones, etc…

Ora si que cada quien tendrá sus preferencias, pero las mías no son desperdiciar tres horas diarias (promedio mundial) de 5756834tiempo creativo, productivo y/o de descanso leyendo información que me es irrelevante. Prefiero usar ese tiempo para en leer o hacer cosas que me son importantes, útiles o agradables.

Y es que, igual que en la vida diaria nos topamos con vampiros energéticos (personas que chupan nuestra atención, energía y optimismo y nos dejan drenados), en el ciberespacio hay mucho  Drácula en potencia al que hay que ponerle un collar de ajos para que nos dejé en paz: el correo no solicitado, las actualizaciones feisbukeras de gente que ni conocemos, los tuits de santa maria todo el mundo, los omnipresentes chats, las ofertas y promociones de lugares donde compramos, los blogs a los que nos suscribimos y ya no nos dicen nada… (por cierto: de ser el caso con el Zoo, ni se tienten el corazón y píquenle a “desuscribirme”: la vida es demasiado corta para leer Spam).

¿Quién Manda en tu Inbox?

Pensemos un momento: para cada persona que nos envía un correo promocional somos un par de ojos con billetera. Algo quieren de nosotros. Si les abrimos la puerta indiscriminadamente vamos a tener nuestro espacio de trabajo o esparcimiento lleno de vendedores, cada  uno clamando por nuestra atención.

Y yo no sé a ustedes pero a mí -que no soy ni Sócrates ni verdulera- se me dificulta pensar, crear, producir y trabajar con cierta calidad en un mercado.

Por eso limpié el Inbox, desconecté el chat, cancelé el twitter, apagué el celular y estaré entrando al Facebook una vez al día si bien me va. Y no soy la única: cada vez son más las personas que le encuentran más desventajas que ventajas a eso de estar conectado 24/7.

Y para muestra (e información) las apps como Freedom que salieron a final del año pasado, cuando la gente empezó a darse cuenta de la cantidad de vida que se le va en tareas virtuales sin ton ni son; apps que revelan lo adictos que somos ya a nuestros hábitos internéticos.

Whos-The-BossEste tipo de apps -pensadas para gente de escasa voluntad- “secuestran” el acceso a Internet durante el tiempo que le digas y no hay poder humano que permita a tu computadora conectarse hasta que haya pasado ese lapso. Así, o te pones a trabajar o te pones a trabajar (aunque siempre está la opción de hablar por celular, ir por café, jugar con el perro o las mil y un actividades con que saboteamos nuestros planes de ponernos a chambear).

Yo que no sufro un caso extremo de akrasia (nombre científico de la debilidad de la voluntad, según mi compadre Aristóteles) prefiero métodos más manualitos: determinar qué me interesa, eliminar lo que no y disfrutar lo mejor de ambos mundos: una conexión a Internet que me reporta sólo lo que me es relevante.

Ahora, en vez de recibir mails automáticamente, voy a visitar las páginas que me interesan cuando tenga tiempo, ganas y necesidad.

Ahora YO mando en mi Inbox.

Perder 5 horas vs perder 360

Va empezando la Primavera-Verano 2013 así que no está de más pensar que, aun cuando estemos abajo del promedio mundial de tres horas diarias, con que sólo pasemos una hora en revisar el correo, el facebook, los blogs y etc estamos gastando 30 horas al mes y/o 360 horas al año en una actividad que -no sé ustedes- pero yo encuentro cada vez más aburrida e irrelevante.

Por eso destiné una tarde (5 horas) a revisar el Inbox, encontrar el link para desuscribirme y darle click (y cuando no existe time-scaledicho link -porque desgraciadamente en la mayoría de correos que se originan en México, el remitente no tiene la delicadeza de preguntarnos si nos interesa su información lo que contradice las reglas del nuevo marketing, donde el envío de información es un privilegio y no un derecho del vendedor, como se puede ver aquí-, entonces me fui a “preferencias” en mi correo, y creé un filtro para que dicha comunicación se fuera directamente al Spam).

Ahora cuando abro mi correo no tengo que andar buscando lo que me interesa, ni tengo que soplarme qué desayunó alguien que ni conozco en el facebook. Si está en mi Inbox o muro es porque me interesa.

Y con eso ya gané, pues ahora en el haber de mi año tengo 355 horas extra (30 x 12 menos las 5 que me costó poner orden)  que son más que suficientes para escribir una novela, hacer ejercicio, aprender un idioma o cumplir cualquier otro propósito, plan o sueño que me venga en gana en este 2013.

Y si no me viene en gana hacer nada de eso, al menos sabré que es porque no quiero y no, como millones de personas alrededor del mundo, porque me engaño creyendo que “no tengo tiempo”.

6 comentarios en “Vampiros Cibernéticos

  1. Estimadísima Claudia, te volvió a brotar del alma tu amadísimo Heidegger: este artículo me produjo una profunda angustia y me hizo descubrí que he estado perdiendo mi Ser y mi Tiempo miserablemente. Lo bueno del asunto es que al volverlo consciente tengo la esperanza -y el ánimo- de renovar mi vida cibernética (99.9% de mi acontecer) y ser más prudente con el uso de la tecnología.

    Gracias por tus siempre acertados -y a veces angustiantes aunque utilísimos- consejos.

    Te mando un abrazo.

  2. Hola Claudita. Coincido contigo totalmente. Yo no soy tan cibernética, lo cual tiene sus ventajas, pero sus desventajas, pues cuando no quiero recibir información de algo, le sufría. Ahora pondré en práctica tus consejos de eliminar los spams; A ver que tal me va con esos vampiros!!! Saluditos PD El tuyo, definitivamente SE QUEDA!!!

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