Camus, el Mal Humor y las Gripas


Albet Camus
Albet Camus

Ya se acerca la época del año en que comienzan a aparecer las gripas y sus contagios. No sé si los dos lectores y medio de este blog se habrán fijado, pero desde aquella epidemia del AH1N1 (gripa oink oink), los mexicanos como que nos hemos hecho más conscientes de no andar esparciendo bichos por la vida.

Digo, ya es más común que la gente que anda resfriada deje de ir reuniones y lugares públicos donde pueda contagiarle sus virus a los demás.

Ese “mejor me quedo en casa para no regar bacterias” no sólo resulta muy positivo desde el punto de vista de salubridad sino, sobre todo, desde el punto de vista moral, pues implica que por un momento dejamos de pensar en nosotros mismos y pensamos en los demás (aunque también es cierto que para quien anda agripado una camita y un caldito no suenan nada mal!).

Ese pensar en la salud de los otros me lleva invariablemente a recordar al Premio Nobel de Literatura, Albert Camus (1913 – 1960).

Para Camus, que hubiera cumplido 100 años la semana pasada, cada uno de nosotros es una potencial fuente de contagio. Y no, por cierto de gripa, sino de una enfermedad mucho más mortífera, que Camus llama la “peste”.

La Peste

La “peste” en Camus es sinónimo de la desesperanza, el egoísmo, la indiferencia, el odio, la negatividad, el pesimismo que todos en algún momento sentimos. “Cada uno de nosotros -escribe Camus- lleva la peste dentro; nadie en esta Tierra está libre de ella.”

Como quien dice, cada uno de nosotros tiene sus días, sus problemas, sus traumas, sus rollos psicológicos, su mal humor y su “basura tóxica”.

Eso, dice Camus, es natural.

Lo que ya no es natural es estornudarles a los demás en la cara para contagiarlos.images-10

O, lo que es lo mismo: si somos de los que por estas fechas nos ponemos de genio, no se vale obligar a los demás a fumarse nuestra amargura, ponerles cara de jeta o hacerles soportar nuestras neurosis o mal humor (máxime en esta época que las compras, el tráfico, los pendientes y los precios ponen de malas a más de un@).

Las Actitudes se Contagian

Y es que como la gripa, el mal humor, la amargura, la neurosis y el egoísmo son contagiosos, se pegan. Por eso, dice Camus: “cada uno de nosotros debe mantenerse alerta para no respirarle al otro en la cara y contagiarle su mal.”

attitudes-are-contagiousAsí que si vamos a contagiar algo en este fin de año, mejor que sea algo que valga la pena. Algo que ayude a los demás a pasársela mejor y no peor. Algo que sume entusiasmo y no pesimismo. Algo que haga a los demás disfrutar de nuestra presencia y no dar de brincos porque ya nos vamos.

Ya si de plano la amargura y el malhumor no nos dejan, pues -como los que tienen gripa- en lugar de contagiar a los demás y echarles a perder el día, quedémonos en la cama y no recibamos visitas. Al fin, como dice Camus: no andar esparciendo nuestra mala vibra por la vida no es un acto de caridad, sino de decencia.

4 comentarios en “Camus, el Mal Humor y las Gripas

  1. Querida Maextra!!
    No me imagino con quién te cruzaste que te inspiró a escribir este artículo!!
    pero al menos yo ofrezco a ti y a tus otros dos lectores, que si se cruzan conmigo, será un encuentro muy agradable.
    Te mando un abraxo en español.
    Tere Jaime

  2. Muy oportuno tu articulo mi querida Claudia. La Peste de Camus, fue en mis tiempos mozos uno de mis favoritos. Y sin duda fue por ese mensaje subliminal que comunica. Tras la Peste Bubonica de la que habla ,esta la peor y mas contagiosa: respirarle y contagiarles el mal humor, la amargura y mil etceteras con los que hay dias que amanecemos. Felicidades ! Abraxos. Mayita

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